Su concha es dura, ovalada y lisa, con líneas de crecimiento concéntricas. Su color exterior varía del rojizo al marrón según el tipo de arena donde habita, y su interior destaca por tonalidades rojizas.
Se vende por kilos.
- Al natural (cruda): Es la forma más tradicional en Málaga. Se abre con un cuchillo fino (conservando su líquido interior), se limpia retirando vísceras y una fina telilla, y se aliña con zumo de limón, pimienta negra, sal y, opcionalmente, unas gotas de Tabasco.
- A la plancha: Cocinadas rápidamente con un toque de aceite de oliva, sal gorda y, a menudo, un chimichurri de ajo, perejil y limón.















